DOCTRINA

"Hombre conócete a ti mismo y conocerás al Universo y a los Dioses''

DOCTRINA

“Hombre conócete a ti mismo y conocerás al Universo y a los Dioses”

La ciencia trascendental de la GNOSIS tiene por piedra angular básica éste lema de los antiguos Hierofantes griegos.

El objetivo de la Gnosis como doctrina es lograr la AUTOREALIZACIÓN ÍNTIMA DEL SER.

ENTIÉNDASE POR AUTOREALIZACIÓN EL ARMONIOSO DESARROLLO DE TODAS LAS INFINITAS POSIBILIDADES HUMANAS.

EL AUTOCONOCIMIENTO

Necesitamos cambiar nuestra actitud hacia la existencia, pero uno no puede cambiar su actitud hacia la vida si no elimina aquellos elementos perjudiciales que lleva en su Psiquis, es decir, necesitamos AUTO-CONOCERNOS profundamente. Si nos AUTO-CONOCEMOS descubrimos nuestros errores, y si los descubrimos los eliminamos, y si los eliminamos despertamos, y si despertamos venimos a conocer eso que no es del tiempo, eso que es la Verdad.

Ciertamente existe un elemento perjudicial en nosotros que es obstáculo para la adquisición de la verdadera Felicidad: la falsa personalidad.

El Ser en sí mismo es feliz, inmensamente dichoso, cuando uno elimina la falsa personalidad.

Obviamente necesitamos provocar un cambio en nosotros. Con este propósito debemos proseguir en el estudio de este Compendio, de esta «Didáctica del Auto-Conocimiento»: El de poner en práctica cuanto nos apuntaba el V.M. SAMAEL AUN WEOR en sus Obras «Tratado de Psicología Revolucionaria» y «La Gran Rebelión». Ya entonces nos decía:

“Así pues, si realmente queremos un cambio radical, lo que primero debemos comprender es que cada uno de nosotros está en tal o cual Nivel de Ser”. ¿Cuál es nuestro Nivel de Ser? No sería posible pasar a otro nivel si ignoramos el estado en que nos encontramos.

Ciertamente el trabajo interior sobre sí mismos se refiere en forma enfática a los diversos estados psicológicos de la Conciencia. Dentro de nuestro País Psicológico, cada cual tiene sus acompañantes, sus YOES; éstos le llevarán a uno a donde deben llevarlo de acuerdo con sus características psicológicas.

Si de verdad queremos cambiar realmente, necesitamos con urgencia máxima e inaplazable modificar radicalmente esos estados equivocados de la Conciencia.

Transformar reacciones mecánicas es posible mediante la confrontación lógica y la Auto-Reflexión Intima del Ser. Uno puede cambiar la naturaleza de los eventos desagradables que nos ocurren, cuando se PURIFICA íntimamente.

Quien jamás corrige sus estados psicológicos absurdos creyéndose muy fuerte, se convierte en víctima de las circunstancias. Uno puede cambiar íntimamente cuando de verdad consigue modificar sus reacciones ante los diversos hechos que le sobrevienen diariamente.

Resulta evidente que quien no siente interés alguno por observarse a sí mismo, tampoco desea trabajar para lograr una verdadera transformación radical. El verdadero conocimiento que realmente puede originar en nosotros un cambio interior fundamental, tiene por basamento la AUTO-OBSERVACIÓN directa de sí mismo.

La observación es un medio para modificar las condiciones mecánicas del mundo. La AUTO-OBSERVACIÓN interior es un medio para cambiar íntimamente.

Pero el proceso del cambio, de la disolución, debe de ser metódico, didáctico y hasta dialéctico, de lo contrario nos hallaríamos desorientados. Necesitamos hacernos Auto-Conscientes de nuestros propios pensamientos, de nuestros propios sentimientos y de los efectos que otros producen en nosotros.

Obviamente, el trabajo de desintegración de los elementos de la falsa personalidad suele ser a veces muy difícil. La impaciencia en estos Estudios perjudica a quienes se inician en los mismos. Si estos quieren realizar avances serios deben volverse serios. No es concebible un hombre serio que no haya adquirido la paciencia. Jesús el Cristo dijo: “En paciencia poseeréis vuestras Almas”.

¿Qué se entiende por transformación? convertirnos en criaturas diferentes. Lo más grave es que si uno se identifica con la falsa personalidad, si vive en ella, fracasa.

La desintegración de tales o cuales errores en nosotros, no es cuestión meramente intelectual. Hay que pasar a veces por grandes crisis emocionales, se necesita del supremo arrepentimiento, del supremo dolor.

Para llegar a la Auto-Transformación, para conseguirla, se hace indispensable la continuidad de propósitos. Cuando no se ha establecido un Centro Permanente de Conciencia en nosotros, existe falta de continuidad de propósitos. Pero cuando se ha establecido un Centro Magnético en el fondo de la Esencia, entonces hay continuidad. Normalmente, el Centro Magnético de nuestra propia existencia se encuentra localizado en la falsa personalidad.

La personalidad en sí misma es Energía Pura, más cuando los YOES mecánicos vienen a utilizar esa Energía se convierte en la falsa personalidad. Pero si desintegramos tales Agregados Psíquicos, ya no es falsa, es un instrumento para Trabajar.

La personalidad debe equilibrarse con la Esencia, en caso contrario hay desequilibrio, Si no hay equilibrio entre el Ser y el Saber no puede haber comprensión perfecta. Cuando el Ser es más grande que el Saber, allí nos encontramos con un “santo estúpido”. Cuando el Saber es más grande que el Ser, allí está presente un “bribón del intelecto”.

Uno establece el equilibrio entre el Ser y el Saber a base de Meditación, mediante la Dialéctica Intima del Ser, mediante la Dialéctica de la Conciencia.

Cuando uno establece esta Enseñanza Gnóstica de la «Didáctica del Auto-Conocimiento» en su mente y en su corazón, amigo lector, comprende la necesidad de sacrificar muchas cosas, la necesidad de luchar por muchas causas…

La Gnosis es una enseñanza cósmica que busca restituir dentro de cada uno de nosotros, la capacidad de vivir consciente e inteligentemente a través del estudio, comprensión y experimentación del arte, la ciencia, la filosofía y la mística trascendental.

Esta Gnosis, develada, contiene una serie de elementos fundamentales que le dan autenticidad y que la conectan con las más puras tradiciones iniciáticas. En consecuencia, ella se aparta radicalmente de los postulados del psiquismo inferior que tanto abundan hoy en día.

Dentro del Animal Intelectual existen tremendas posibilidades que pueden desarrollarse o perderse, no es una ley el que éstas se desarrollen. La Mecánica Evolutiva no puede desarrollarlas. El desarrollo de tales posibilidades latentes, sólo es posible en condiciones bien definidas y esto exige tremendos superesfuerzos individuales y una ayuda eficiente por parte de aquellos Maestros que ya hicieron en el pasado ese Trabajo.

LA REVOLUCIÓN DE LA CONCIENCIA

Quien quiera desarrollar todas sus posibilidades latentes para convertirse en Hombre, debe entrar por el camino de la Revolución de la Conciencia.

El Animal Intelectual es el grano, la semilla; de esa semilla puede nacer el Árbol de la Vida, el Hombre verdadero, aquel “Hombre” que estuvo buscando Diógenes con una lámpara encendida por las calles de Atenas y al medio día y que desgraciadamente no pudo encontrar. No es una ley que este grano, que esta semilla tan especial pueda desarrollarse, lo normal, lo natural es que se pierda.

El Hombre Verdadero es tan distinto del Animal Intelectual, como el rayo lo es a la nube. Si el grano no muere la semilla no germina, es necesario, es urgente que muera el Ego, el Yo, el Mí Mismo, para que nazca el Hombre.

Los maestros y maestras de escuelas, colegios y universidades, deben enseñar a sus alumnos el camino de la ÉTICA REVOLUCIONARIA, sólo así es posible lograr la MUERTE DEL EGO.

Haciendo énfasis podemos afirmar que la Revolución de la Conciencia no solamente es rara en este mundo, sino que cada vez se torna más rara y más rara.

La Revolución de la Conciencia tiene tres factores perfectamente definidos:

Primero, Morir; Segundo, Nacer; Tercero Sacrificio Por la Humanidad

MORIR es cuestión de ÉTICA REVOLUCIONARIA y DISOLUCIÓN DEL YO PSICOLÓGICO.

NACER es cuestión de TRANSMUTACIÓN SEXUAL, este asunto corresponde a la Sexología Trascendental, quien quiera estudiar este tema debe escribirnos y conocer nuestros libros Gnósticos.

SACRIFICIO POR LA HUMANIDAD es CARIDAD UNIVERSAL CONSCIENTE.

Como quiera que los estudios gnósticos han progresado extraordinariamente en estos últimos tiempos, ninguna persona culta caería hoy, como antaño, en el error simplista de hacer surgir a las corrientes gnósticas de alguna exclusiva latitud espiritual.

Si bien es cierto que debemos tener en cuenta en cualquier sistema gnóstico sus elementos helenísticos orientales, incluyendo Persia, Mesopotamia, Siria, India, Palestina, Egipto, etc., nunca deberíamos ignorar a los principios gnósticos perceptibles en los sublimes cultos religiosos de los nahuas, toltecas, aztecas, zapotecas, mayas, chibchas, incas, quechuas, etc.,etc., de Indoamérica.

Hablando muy francamente y sin ambages diremos: La Gnosis es un funcionalismo muy natural de la conciencia, una Philosofia Perennis et Universalis.

Este Gnosticismo implica una serie coherente, clara, precisa, de elementos fundamentales verificables mediante experiencia mística directa.